
Reparación de persianas
Cintas, lamas, ejes, topes y persianas que se atascan o bajan torcidas. Lo arreglamos en tu casa, con recambio también para modelos antiguos.
reparación de persianasSubimos por la escalera estrecha, miramos la persiana en tu balcón y te decimos lo que cuesta antes de abrir el cajón. Cintas, alicantinas de cuerda, motores o el cierre del bar: lo hacen técnicos de la casa, cualquier día y a cualquier hora.

Llevamos más de 23 años subiendo escaleras de fincas antiguas, y eso se nota en lo que traemos y en cómo trabajamos. En Persiraval no hay intermediarios: quien te coge el teléfono te manda a uno de los nuestros, y quien sube a tu piso responde de lo que hace. Somos una empresa de persianas en Barcelona pequeña a propósito, para no perder el trato.
Ningún encargo pasa a una subcontrata. El técnico que llama a tu puerta trabaja con nosotros todo el año, sabe cómo hacemos las cosas y vuelve si hace falta.
Muchas persianas del barrio llevan décadas puestas y sus piezas ya no salen en catálogo. Guardamos ejes, recogedores, poleas y lamas de modelos antiguos para no cambiarlo todo por culpa de una pieza.
Te lo damos antes de empezar, con cada pieza y la mano de obra separadas. Venir a verla y prepararte el presupuesto no te cuesta nada. Así lo lees con calma, lo comparas y decides sin prisas.
Cubrimos el suelo, trabajamos en el palmo que deja el rellano y bajamos la persiana vieja con los restos. En una escalera de vecinos, eso cuenta tanto como el arreglo.
Explícanos el problema en la lengua que te resulte más cómoda. Te contestamos igual, por teléfono y en tu casa.
Cuando una persiana pide motor, montamos el de marcas como Somfy o Simu. Lo dejamos con mando, pulsador o interruptor, según cómo uses esa ventana.
Muchas averías empiezan con un gesto bienintencionado. Estos son los que más vemos en pisos antiguos, para que los evites antes de que la persiana diga basta.
Un tirón con la persiana trabada corta la cinta o saca el eje de su sitio. Déjala quieta y pide que alguien sepa soltar una persiana atascada sin forzarla.
El aceite de cocina y muchos espráis atrapan el polvo de la calle, y a las pocas semanas las lamas rozan más que antes. Las guías se limpian en seco; si hace falta algo más, silicona.
Un mueble delante, cinta adhesiva o pintura que pega la tapa dejan el cajón sin acceso. El día que toque abrirlo habrá que romper para entrar.
Una cinta con hilos sueltos es como el cordón de una zapatilla a punto de partirse: aguanta hasta el día que no. Es mucho más sencillo cambiar la cinta gastada que recoger una persiana caída.
Si el motor no responde y insistes, su protección térmica lo deja parado un rato y parece averiado. Espera unos minutos antes de volver a probar.
Una persiana que no baja en un piso a pie de calle, o un cierre que se queda arriba cuando toca recoger el bar, no pueden esperar a mañana. Llámanos a la hora que sea: te damos hora en la misma llamada y te decimos qué vamos a traer. De madrugada o en festivo cobramos lo mismo que un martes por la mañana.
Si el problema está en casa, mira cómo hacemos la reparación urgente en tu piso. Si es el cierre del local que no baja, lo tratamos aparte, con su propio material.
Unos minutos al año alargan mucho la vida de una persiana, sobre todo en calles estrechas, donde el polvo y la humedad se quedan pegados a la fachada.
Pasa un trapo seco por las guías y quita el polvo de obras que se ha acumulado en invierno. Es buen momento para encargar mosquiteras a medida para el verano, antes de que apriete el calor.
En las horas de sol fuerte, baja la persiana del todo o súbela del todo. A media altura, las lamas de PVC se calientan de forma desigual y pueden combarse.
Con las primeras lluvias fuertes, el agua entra por arriba si el cajón cierra mal. Mira también si la cinta tiene hilos sueltos y si la persiana llega recta al alféizar.
Si notas aire por la tapa del cajón, se puede forrar por dentro sin cambiar la persiana. Lo agradecen las noches de frío y las de terrazas ruidosas.
Si la persiana tiene motor, comprueba que se para sola arriba y abajo. Si se pasa de recorrido o tarda en arrancar, conviene revisarlo antes de que falle del todo.
Antes de gastar, compara. La mayoría de las persianas del barrio se pueden salvar, aunque no todas, y a veces lo que cansa no es una avería sino tirar de la cinta cada mañana.
| Opción | Cuándo tiene sentido | Qué hacemos | Nivel de inversión |
|---|---|---|---|
| Arreglar | La persiana está entera y falla una pieza: cinta, eje, lamas o topes | Cambiamos solo lo roto para salvar la persiana de toda la vida | Económico |
| Cambiar | Muchas lamas partidas, material cuarteado o un hueco que pide otro tipo | Medimos y montamos una persiana hecha para ese hueco | Moderado |
| Poner motor | Funciona, pero pesa, es muy ancha o en casa hay alguien que no llega a la cinta | Te ayudamos a poner motor a la persiana sin cambiarla | Premium |
Una reparación vale lo que dura. Por eso en Persiraval respondemos de lo que tocamos y te contamos las condiciones antes de empezar, no cuando algo falla.
Si lo que hemos cambiado da problemas, llamas al mismo número y lo miramos nosotros. Vuelve el equipo que hizo el trabajo, no alguien de fuera.
Lo que firmas en el presupuesto es lo que pagas al terminar. Si al abrir el cajón aparece algo distinto, paramos, te lo enseñamos y decides antes de seguir.
Montamos recambios del mismo tipo que los originales o compatibles con ellos. Nada de apaños que duran dos inviernos.
Las reparaciones tienen 6 meses de garantía y las instalaciones, 2 años. Qué cubre en tu caso te lo explicamos al darte el presupuesto, para que no haya dudas después.
Cinco trabajos con su propia página y uno más, el de portales y garajes, que se pide directamente. Aquí tienes lo justo para saber por dónde seguir.

Cintas, lamas, ejes, topes y persianas que se atascan o bajan torcidas. Lo arreglamos en tu casa, con recambio también para modelos antiguos.
reparación de persianas
Persianas nuevas medidas para huecos que casi nunca son estándar: aluminio, PVC, alicantinas y de librillo para el balcón.
instalación de persianas
Motor tubular para la persiana que ya tienes, manejado con mando, pulsador o desde el móvil, sin abrir regatas en la pared.
motorización de persianas
Cierres para bares, tiendas y talleres a pie de calle: montaje, motor y arreglo cuando el cierre no sube o no baja.
persianas metálicas
Enrollables, correderas o plisadas, hechas a la medida de ventanas y balcones que no siempre están rectos.
mosquiteras
Persianas de portal y puertas de garaje enrollables para comunidades de vecinos. Explícanos qué hace la puerta y te llamamos para ir a verla.
que veamos el portal o el garajeTrabajamos sobre todo aquí y en los barrios que nos rodean: hacia el puerto, hacia Montjuïc y hacia el Eixample. Al final de la página tienes la lista completa. Si tu calle queda algo más lejos, llámanos igualmente y te decimos si llegamos bien; preferimos decirte que no a tenerte esperando.
En la mayoría de casos, sí. Una reparación no cambia nada por fuera. Si hay que sustituir la persiana, podemos montar alicantinas, de librillo o persianas nuevas a medida con un color y un acabado parecidos a los del resto del edificio. Si la finca está protegida o la comunidad tiene normas para la fachada, conviene consultarlo antes con el administrador. Te ayudamos a explicar qué vamos a cambiar.
Depende sobre todo del trabajo y del tamaño de la persiana. Cambiar una cinta o unas lamas está en el nivel más económico; un eje, un tambor o una persiana nueva entran en un nivel moderado, y un motor suele ser la inversión mayor. También cuenta el acceso, porque un balcón a la calle no es lo mismo que una ventana sobre un patio de luces. Si quieres arreglar una persiana rota, te damos el presupuesto por escrito antes de empezar.
Claro. Revisamos las persianas de las zonas comunes, las de los bajos o varias de la misma fachada cuando la comunidad quiere unificarlas. Dejamos el presupuesto por escrito y así el administrador puede llevarlo a la junta. El día del trabajo nos coordinamos con quien nos digáis para molestar lo menos posible en la escalera.
Sí, en catalán o en castellano, como te vaya mejor. Si ens truques en català, et responem en català, per telèfon i a casa teva. Arreglamos persianes al Raval cada semana, y en estas calles las dos lenguas van juntas.
Es de la casa. No pasamos trabajos a subcontratas, así que la persona que sube a tu piso trabaja con nosotros y sabe cómo los hacemos. Si un día hay que volver, conoce lo que se hizo y por qué, sin empezar de cero.
Las dos cosas. Antes de desmontar cubrimos el suelo junto a la ventana y, si la escalera es estrecha, bajamos la persiana por tramos para no rozar paredes ni barandillas. Al acabar nos llevamos la persiana vieja, las piezas cambiadas y los restos, y dejamos el piso como lo encontramos.
Sí, siempre. Antes de tocar nada te dejamos por escrito qué vamos a hacer, qué piezas cambiamos y cuánto cuesta. Lo que firmas es lo que pagas: si al desmontar aparece una avería distinta, paramos, te la explicamos y eres tú quien decide si seguimos. Al acabar puedes pagar en efectivo, con tarjeta, por Bizum o por transferencia.
En los balcones a la calle manda la alicantina de cuerda, que se enrolla hacia arriba tirando de un cordón. En las contraventanas suele haber librillo, de lamas fijas, que se abre como una puerta. Las ventanas ya reformadas llevan casi siempre una enrollable con su cajón. Casi todas se pueden recuperar cambiando la cuerda, una polea o unas lamas sueltas. Si alguna ya no tiene arreglo, montamos alicantinas de cuerda y de librillo nuevas que no desentonan con las del edificio.
Las persianas no avisan antes de romperse, así que el teléfono está abierto siempre. Si prefieres que seamos nosotros quienes marquemos, pide que te llamemos y dinos qué hora te va bien.
Salimos de La Rambla, 91, en el mismo distrito, y por eso a las calles del barrio llegamos andando o en furgoneta, sin cruzar media ciudad.
Nos movemos cada día entre el carrer de Joaquín Costa, la Ronda de Sant Antoni, el carrer de l'Hospital y el de Sant Pau, y de ahí salimos a los barrios vecinos. Fincas parecidas, persianas parecidas y el mismo trato.
¿Tu calle no aparece? Pregunta igualmente: si nos pilla cerca, vamos.
Déjanos el móvil y dos líneas sobre la persiana. Te llamamos para darte hora y, si hace falta, te pedimos una foto.